El Ayllu, como forma de organización generalizada en los Andes, estaba constituido por un grupo de familias circunscritas a un territorio, unidas por relaciones de parentesco, con un idioma común, religión propia y trabajo colectivo. Anteriormente correspondía a la comunidad familiar extensa que reconocía una ascendencia común, es decir, descender de un antepasado común y adorar al mismo tótem familiar, de allí que términos como comunidad, linaje, genealogía, casta, género, parentesco se asocian al ayllu.
Pero además, según investigadores como Murra (1972), el territorio de los ayllus podía estar conformado por un número variable de “islas” que les permitía tener mayor o menor control de un máximo de pisos ecológicos, de acuerdo a la ubicación de los ayllus tenían acceso a las diferentes micro zonas de la región, desde las tierras bajas (pampas), pasando por las serranías y cañones (tierras de agricultura), tierras secas de altura (pampas de altura), tierras de montaña o suni, tanto húmedas y secas de la cordillera (bofedales, pajonales, tholares y queñuales), hasta la montaña propiamente dicha.
Durante el periodo del Incario los ayllus fueron la base del imperio, los miembros de cada ayllu debían trabajar, además de su tierra, la del Estado para asegurar la alimentación de gobernantes, nobles, ejercito y artesanos. Con la llegada de la República se aceleró el proceso de desestructuración de estas unidades político-administrativas prehispánicas transformándose en una unidad económica asociada al territorio para trabajar de forma colectiva, lo que ha permitido que el concepto ancestral de ayllu en una comunidad hoy día, este asociado por parte del indígena/campesino al vínculo con la tierra y responda a un sentimiento profundo.
Territorialmente el ayllu no necesariamente corresponde a una categoría de división político-administrativa, en algunos casos coincide con la comunidad y en otros puede ser mayor o menor que ésta. Los miembros del Ayllu poseen propiedad colectiva y derecho a percibir una porción de tierra cultivable (en el Perú se denomina tupus o lotes individuales; en Oruro se les llama sayañas a las estancias). Dichas unidades residenciales y productivas pertenecen a un grupo familiar adyacente a la vivienda, con una extensión que depende de la comunidad a la que se refiera, y se caracterizan porque la explotación y administración directa depende del grupo familiar en forma de propiedad privada, teniendo sus miembros derecho al uso colectivo de las aguas, pastos, bosques y eriales; la apropiación individual de las cosechas y frutos obtenidos, disponer de una casa construida mediante ayuda comunitaria, etc.
Cada ayllu está constituido por varias familias nucleares y zonas las cuales tienen representación de un contribuyente (jefe de familia), categoría que da derecho a la posesión y uso de suelos (sayana) y el cumplimiento de roles y funciones en el ayllu. Dentro del ayllu, los miembros de la familia constituyen los parientes, pero también los cultivos, la chacra y todo lo que se cría; igualmente, el mundo físico es pariente: el agua, el manantial, la lluvia, el granizo, siendo entonces visto el ayllu como la agrupación de parientes humanos, parientes chacras, parientes sallqa (naturaleza física) y parientes espirituales.
Este tipo de organización tradicional persiste en algunas regiones que hacen parte del territorio de la AE AsF, especialmente en los departamentos de La Paz, Oruro y Potosí en Bolivia, donde aún se encuentra la organización del ayllu controlado por sus autoridades originarias.
La Marka constituye la unidad política, territorial, económica y social intermedia entre el ayllu (unidad menor) y el Suyu (unidad mayor). Es el resultado del proceso de agregación de un conjunto de ayllus y también es asociada al pueblo o comunidad donde están las viviendas de los Aymara, donde residen y pernoctan, de allí que se encuentren definiciones como el espacio y tiempo vital donde el Aymara cría la vida, rodeado por sus Mallkus locales que delimitan el territorio de intercambio con otros seres. Esta organización está representada por el Mallku de las parcialidades, quien es la autoridad originaria de la Marka.